Nunca sabemos las profundidades que somos capaces de bucear hasta que nos encontramos atrapados en aguas poco profundas. Es fácil evitar el océano cuando la lluvia ha dejado charcos a nuestro alrededor. Pero las respuestas que buscamos rara vez flotan en la superficie, y a veces necesitamos escapar de los límites de nuestras propias zonas de confort para crecer.

En tus días más oscuros anhelarás la paz de la familiaridad, y tendrás que luchar como el infierno para evadir la tentación de permanecer complaciente en una vida que ya no te conviene. Nos apegamos a viejos hábitos y viejas relaciones, y existe esta idea errónea de que aferrarse a las cosas que son malas para nosotros es mejor que caminar hacia lo desconocido.

Cuando estás en tu punto más bajo, no hay otro lugar a donde ir más que subir.

Abandona las cosas que no te hacen feliz y deja de tener miedo de las cosas que aún no existen. Hay un mundo grande y hermoso esperando a ser descubierto y recién has comenzado a arañar la superficie. Da miedo alcanzar cosas que parecen tan fuera de tu alcance, pero te debes la oportunidad de tener lo mejor de todo. No te conformes con la mediocridad. Encuentra un hombre que te quiera tanto que prende fuego a tu mundo. Encuentre un trabajo que se sienta menos como trabajo y más como pasión. Tienes que dejar de buscar la salida fácil simplemente porque la búsqueda de algo mejor se siente aterradora o imposible.



dolor y belleza

Tus sueños no se harán realidad a la vez, pero con paciencia comenzarás a encontrar las piezas que faltan en tu rompecabezas en lugares que nunca pensaste mirar.

En lo profundo de todos nosotros está el deseo de llevar una vida extraordinaria. Así que sal y sé extraordinario. Tomar riesgos, hacer preguntas, recorrer el camino menos transitado. Comete muchos errores y encuentra la lección en todos y cada uno de ellos. No caigas en la trampa de confundir las cosas con las que estás familiarizado con las cosas que están destinadas a brindarte felicidad.

Si no caes de rodillas de vez en cuando, nunca aprenderás a volver a levantarte. Cómodo puede mantenerlo caliente por la noche, pero nunca va a satisfacer su sed de pasión. No tienes que ser la chica que lucha para encontrarse en la letra de una canción o en las palabras de una novela; Sé la chica que inspira a las personas que las escriben. Acepta la maravilla que el mundo tiene para ofrecer y deja que las personas sientan el peso de tu espíritu.