Cuando cancelo planes contigo en el último segundo, no creo que te importe. Creo que te estoy haciendo un favor. Te estoy ahorrando la molestia de tener que salir conmigo. Supongo que cancelar es lo que quieres en secreto, pero nunca dirías en voz alta. Nunca se me pasa por la cabeza que podrías estar realmente decepcionado, que podría tener el poder de arruinarte el día.

Nunca me doy cuenta de que estoy lastimando a la gente porque pienso muy bajo de mí mismo. No puedo imaginar a nadie molesto por perderme. No puedo imaginar que alguien se preocupe tanto por mí.

Es por eso que podría ignorar tus textos. Podría pasar semanas sin hablar contigo. Podría afirmar que estoy demasiado ocupado para verte. Podría abandonar tu vida por completo.





cartas diciendo te amo

Podría romper tu corazón en pedazos, pero no me daré cuenta.

En mi opinión, mi ausencia no te va a molestar porque puedes hacerlo mejor. Me superarás rápidamente. Encontrarás a alguien nuevo rápidamente. Ni siquiera me extrañarás. En mi opinión, no hay nada de malo en lo que hice, porque supongo que no te hará ninguna diferencia.

mejor amigo de la infancia

Mi inseguridad accidentalmente me vuelve una perra. Accidentalmente hace que lastime a las personas más cercanas a mí.



Cuando rechazo una invitación a una fiesta, no creo que nadie vaya a llegar allí y desearía que apareciera. Cuando no respondo un mensaje de texto, no creo que nadie se dé cuenta. No creo que importe. No creo que tenga un impacto en las personas que me rodean. Me considero invisible. Como alguien a quien las personas toleran, pero en realidad no les importa quedarse.

Mis inseguridades me convencen de que no soy amable. La idea de que alguien esté desconsolado por perderme como amigo o un interés amoroso no se registra en mi mente. Simplemente no tiene ningún sentido.

antiguo síndrome de gorda

No siento que tenga el poder de decepcionar a nadie. Para decepcionarlos. Para que se sientan mal consigo mismos.



No puedo imaginar a nadie mirando su teléfono, esperando que llegue mi mensaje de texto. No puedo imaginar a nadie sentado en la cama, repitiendo las palabras que dije o no dije. No puedo imaginarme a nadie extrañándome, deseando que volviera otra vez, que estuviera allí para ellos.

Tengo una autoestima tan baja que tengo problemas para ver lo mucho que otras personas se preocupan por mí. Cuando me piden pasar un rato conmigo o decirme que me extrañan, creo que solo están siendo educados. No creo que lo digan en serio.

Es difícil para mí verme a mí mismo como alguien que vale la pena, alguien con valor, alguien que la gente realmente desear para ser amigo o tener citas o tener una conversación, por eso termino lastimando a las personas que no lo merecen. Termino dándoles el mismo tipo de dolor que he estado trabajando toda mi vida para evitar.