La verdad es que estoy cansado.

Estoy cansado de la sociedad que te empuja hacia atrás y te derriba, de personas que aman muy poco y odian demasiado, de amor y pérdida, de expectativas y rechazos.

Ingrese dolores de cabeza y estrés, plazos y defensa, noches sin dormir y sueño sin dormir, ¿qué tan abatido puede llegar a estar?





La verdad es que estoy cansado.

Estoy cansado de las mentiras y de vivir en las mentiras, de las personas que muestran solo las versiones que quieren mostrar y de los programas que la gente presenta.

Estoy cansado de pensar humildemente en mí mismo y de pensar en mí mismo en los demás. Estoy cansado de que las inseguridades se conviertan en mi mejor amigo y de la toxina en la que me estoy convirtiendo.



Disculpe si voy a gritar esto demasiado fuerte pero al diablo con eso: NECESITO UN DESCANSO.

Necesito un descanso de la negatividad. Necesito un descanso del caos.

Así que hago las maletas y me dirijo a un lugar donde, de una vez por todas, me darán una palmadita en la espalda y escucharé las palabras 'buen trabajo', un lugar donde puedo hacer lo que he tenido miedo de hacer. todo el tiempo, estar solo.



Estar solo sin estar solo. Estar solo sin sentirse vacío.

Esto no es un escape. Ni siquiera una solución curita. Si la pista aún no es evidente, ese lugar soy yo. Mi alma. Mi totalidad

Así que voy, tratando de descubrir qué errores he cometido, cuál es mi culpa o qué he hecho mal. Me esfuerzo mucho por buscar mis defectos con la promesa de cambiarlos al instante.

Entonces me golpea: me he esforzado por saber qué está roto, solo para estar más roto. He estado cavando más profundo en mis defectos, solo para ver más de ellos. He estado pidiendo soluciones, cuando todo lo que realmente necesito es aceptación, una aceptación que comienza conmigo.

necesita un puto trabajo

Necesito aceptar que tengo defectos, y si continúo usando estos defectos para degradarme, nadie sufre más que yo. Si sigo permitiendo que estos obstáculos centren mi vida, nadie más tiene la culpa, excepto yo. Si sigo dejando que el dolor se aferre a mí, nadie más es la víctima excepto yo. Lo que realmente necesito es aceptar todo lo que la vida me arroja y hacer lo que sea necesario para mantenerme firme en medio de los obstáculos.

Es hermoso cómo es en silencio que salgo de las complejidades de la sociedad. Es en introspección que exploro lo desconocido dentro de mí. Es en la soledad que puedo celebrar la belleza de ser uno conmigo mismo.

La verdad es que estoy cansado. Pero todavía estoy peleando.